O’WARD FUE 13VO EN EL SONSIO GP.

El rendimiento del Arrow McLaren número 5 en el Gran Premio de Indianápolis se vio afectado por el cambio de motor tras el incidente en el warm-up de Pato O’Ward. Esta carrera, previa a las 500 Millas de Indianápolis, culminó con el piloto mexicano en la posición 13, marcando así su tercera carrera consecutiva fuera de los 10 primeros tras su victoria en St. Petersburg.
A pesar de arrancar en la quinta posición, O’Ward y su equipo McLaren tuvieron apenas dos horas para dejar el coche listo entre el calentamiento y la competencia. Desde el inicio, fue evidente que el coche no mantenía el mismo nivel que en días anteriores. O’Ward fue superado rápidamente por el Penske de Josef Newgarden, descendiendo a la octava posición. Christian Lundgaard tomó la delantera, aunque más tarde la cedió a un integrante de Ganassi.
A pesar de mantenerse en la lucha por los primeros diez lugares, O’Ward se vio afectado por la salida del Pace Car debido a la detención del coche de Luca Ghiotto. En las últimas vueltas, O’Ward comunicó por radio la falta de potencia de su Chevrolet, expresando su frustración por la dificultad para competir contra los motores Honda.
Finalmente, Alex Palou se alzó con la victoria, seguido por Will Power y Lundgaard en el podio. O’Ward, quien había ganado la primera competencia, ahora enfrentaba su cuarta carrera sin alcanzar los primeros puestos, destacando su próxima participación en las 500 Millas de Indianápolis, recordando el accidente que sufrió en la edición 2023 mientras luchaba por la victoria.



